De la desquiciante calma alpina a un hospedaje urbano que puede ser
igual de desesperante, la selección rusa de fútbol espera que este
cambio de aire propicie una mejor Eurocopa.
Con el holandés
Guus Hiddink al mando, Rusia pernoctó en 2008 en Leogang, una villa a
medio camino entre Innsbruck y Salzburgo, con una tranquilidad que
quizás influyó en su mejor desempeño histórico.
Hace cuatro años, Rusia llegó hasta las semifinales del torneo que
compartieron Suiza y Austria, y cayó ante España, a la postre campeón
europeo y dos años después monarca mundial en Suráfrica.
Con la
mentalidad de llegar más lejos esta vez, la selección que ahora dirige
el también holandés Dick Advocaat acabó ahora en el centro histórico de
Varsovia, donde tampoco faltan encantos.
"Estar en un centro
tan poblado no les gusta a todos, pero nadie puede olvidar que nosotros
vinimos a Polonia a jugar fútbol", dijo Igor Semshov, centrocampista
del club Dinamo de Moscú.
El tráfico es intenso entre el hotel
y el campo de entrenamientos de Sulejowek, pero el ómnibus ruso tiene
escolta policial, y según Advocaat, el tramo puede ayudar a la
compenetración del equipo.
De hecho, muchos coinciden en que el
espíritu de unidad impera en un equipo antaño malogrado por rencores y
disputas internas, y que en la Eurocopa-2012 quiere hacerle honor a la
idiosincrasia rusa.
Tomado de Prensa Latina