En el Real Madrid no ocultan que se
juegan media temporada en el Camp Nou —la otra mitad está en Old
Trafford— después de la penitencia que está siendo su camino por la
Liga, donde están a 16 puntos de los culés. Pero en el Barcelona
también están en alerta por lo que supuso el tropiezo en Milán y lo que
significa la llegada de un equipo de la talla del Madrid.
En este escenario, donde se respira la tensión de acceder a la primera final del año, se debaten los dos conjuntos.
En lo que se refiera al equipo blanco, Mourinho todavía tiene
algunas piezas que encajar en su once. Su gran duda, aunque no la
única, está en la composición de la línea de tres mediapuntas. Dando
por sentado que Özil y Cristiano son intocables, el tercero en
discordia debería ser Di María.
El argentino es, al fin y al cabo, otro de los titulares del
portugués. Sin embargo, hay dos matices importantes que pueden hacer
cambiar al técnico. Por un lado, Di María no está en su mejor momento y
ya ha recibido varios avisos del entrenador esta temporada. Otra, es la
gran respuesta que está dando Kaká en los últimos partidos.
Como reconocía Karanka tras el triunfo en Riazor, Kaká está en un buen momento físico y anímico y es una alternativa más.
Si entrara el brasileño, el sacrificado sería Di María. Perdería a
un hombre de banda para meter otro jugador que se mueve más por el
centro. Con Kaká en el campo, Özil se tiraría más a un costado para que
el 8 blanco jugara por detrás del punta.
Varane o Pepe
Mou tiene claro que Kaká
aprovecha mejor su buen disparo o su último pase, como se vio en
Riazor, por detrás del delantero. La opción más probable sería mantener
a Di María, lo que permite no tocar lo más mínimo su 4-2-3-1.
Atrás, Mou no tendría muchas dudas si no fuera por los problemas con
las lesiones. Pepe está ya recuperado, pero el central no está en su
mejor momento. Acaba de salir de su operación y en Riazor se vio de
nuevo que le falta algo de ritmo. El recambio natural era Varane, que
se ha confirmado como una seria alternativa a cualquiera de los
titulares tras su excelente rendimiento ante rivales como Barcelona o
Manchester.
Pero Varane tampoco se entrenó ayer y lleva varios días entre
algodones. Su baja contra el Dépor fue una sorpresa. Viajó incluso a La
Coruña y en la misma mañana del partido el club confirmó que era baja
por unas molestias musculares.
Tomado de Marca